El Caribe, Estratégico e Histórico

José Félix Díaz Bermúdez

(Imagen principal, Mapa del Mar Caribe, 1700)

Si algo identifica y debe representar para Venezuela una prioridad económica, social, cultural y política, es nuestra presencia y desarrollo en el Caribe por ser un espacio esencial para toda la América como continente; por ser importante para el mundo.

(Mapa antiguo del Mar Caribe, 

Desde el descubrimiento y a lo largo de la conquista y la colonia, navegar, explorar, dominar el Caribe fue de elevada significación para España, y también para Portugal por sus posesiones en Brasil, así como para otras potencias de Europa con territorios insulares en sus aguas.

Ese mar Caribe que así fue denominado por los españoles y en el cual ahora existen numerosos estados soberanos. Se extiende desde el golfo de México hasta las costas que comprenden varios territorios, entre ellos Panamá, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinán, Guyana Francesa mirando hacia el Atlántico.

(Mapa Político del mar Caribe)

Sí algo fue importante para España en ese tiempo de la colonia fue la presencia y la defensa en sus posesiones del Caribe y entre ellas Venezuela, por lo que significaron sus derechos al tránsito en el mar, hacia y desde la tierra firme; la exclusividad de su comercio; el combate a piratas y corsarios que se atrevieron a introducirse en algunas de nuestras ciudades, así como también naciones que entonces intentaron como los holandeses y los británicos, entre otros, competir con España y arrebatarle sus derechos.

 

En nuestro caso, resulta interesante la propia descripción de Cisneros y de otros, sobre el desarrollo del comercio, sus ventajas, sus productos y los enfrentamientos por su control.

(Mapa del Caribe por Estados, Escuela de Mapas)

La lucha contra el contrabando fue un verdadero problema para España aunque enérgicamente lo combatió. Cuando Cisneros describió el estado del comercio de Venezuela con los holandeses, destacó ese hecho: “No fue sino después de 1634 (época en que los holandeses se apoderaron de la isla de Curaçao, de que hicieron un depósito considerable de mercancías), que los havitantes de la tierra firme, animados por estos nuevos é industriosos vezinos, pensaron conseguir de la fertilidad de su terreno producciones para entregarlas à los holandeses…”, y así ocurrió. “Desde entonces el trato con los holandeses con la costa firme fue mas activo y menos disimulado”.

(Venezuela y El Caribe, Ottens, J, 1740)

Si bien en un tiempo España sufrió dificultades para asegurar ese comercio y que fuera derecho preferente de ella, a lo largo de los años fue afirmando su presencia, y el cacao venezolano, uno de los nuestros principales y más célebres productos, fue mayoritariamente para ella y sus posesiones caribeñas y peninsulares.

Entre 1735 y 1765 -cita de nuevo Cisneros-: “el cultivo del cacao tomó un aumento prodigioso” en la Provincia de Venezuela: “Para España: 50.319 fanegas; para Veracruz: 16.864; para Canarias: 11.160; para Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba: 2316…”.

A partir de 1778, el sistema comercial de España con América, a través del Caribe, adquirió un desenvolvimiento mayor gracias a nuevas previsiones reales y a normas sobre libre comercio.

(Hacienda colonial de Cacao, Choroní, Aragua, Venezuela)

 

La clasificación de puertos mayores y menores con diferencias arancelarias fue muy útil. Los primeros en nuestro caso fueron La Guaira y Puerto Cabello; Maracaibo fue mixto; Barcelona, Cumaná, Guayana y Margarita fueron menores. Se hizo entonces una sabia distribución entre los aranceles municipales y generales.

Nuestro Caribe, luego de España, se transformó en una ruta singular que adquirió cada vez mayor valor estratégico que aún conserva y se acentúa.

(Canal de Panamá, construcción)

Venezuela mira hacia el mar Caribe, y en el mismo, se desenvuelve el creciente tráfico de mercancías, y de manera fundamental nuestros productos petroleros y otros.

Estamos al norte de América Latina, y toda su tierra firme es la principal, a nuestro juicio, con la que se encuentran navíos que llegan de Norteamérica y de Europa.

Desde comienzos del siglo XX, el Caribe forma parte de los intereses del comercio y la navegación de los Estados Unidos. A lo largo de todo el siglo la relación de intercambio con ese país ha sido constructiva, necesaria e intensa. El fluir del comercio petrolero ha tenido entre nosotros relevancia y prioridad, lo cual se acentuará en el futuro.

El Caribe es el área de influencia estratégica natural para nosotros, para Centroamérica y para Norteamérica. Igualmente, resulta importante para Holanda, Francia y el Reino Unido, y desde luego para buena parte de Europa.

(Vista Espacial del Canal de Panamá)

El establecimiento del Canal de Panamá, obra colosal de la ingeniería moderna, y cuya idea tuvo en Francisco de Miranda un precursor, abrió el vínculo constante entre todas las mercancías del Pacifico y del Atlántico.

Mientras otros estrechos en el mundo constituyen un riesgo político y de seguridad en virtud del enfrentamiento de grupos y países enemigos de Occidente (al cual pertenecemos), el Canal de Panamá no presenta tales divergencias.

El Caribe es considerado una de las macrorregiones más importantes del mundo. A nuestro frente existen 13 países soberanos. El CARICOM, que tiene su sede en Guyana agrupa 15 naciones.

(Rutas marítimas en el Mar Caribe)

En lo económico, según World Integratd Trade Solution (WITS): “América Latina y el Caribe (todos los niveles de ingreso) tuvo un total de exportaciones de 1,386,122,383.55 en miles de US$ y un total de importaciones de 1,459,134,977.25 en miles de US$ llevando a un negativo saldo comercial of -73,012,593.71 en miles de US$. El arancel ponderado promedio de las Tasas Efectivamente Aplicadas (derechos de aduana) de América Latina y el Caribe (todos los niveles de ingreso) es de 3.64% y el arancel promedio ponderado NMF (nación más favorecida) 6.78%. El GDP de América Latina y el Caribe (todos los niveles de ingreso) es 6,246,621,760,429.05 en US$ actuales”.

En la actualidad los Estados Unidos es el mayor importador de productos del comercio mundial y el segundo exportador. Desde 1991, hasta la fecha, el comercio de Estados Unidos en materia de importaciones con países del Caribe se ha incrementado de manera constante. Según la OLADE, el intercambio comercial entre EE.UU y los países caribeños se ha duplicado en los últimos años, “…desde US$ 68.031 millones (año 2020) a US$ 146.587 millones (año 2023”).

(Reventón Poso Barroso II, Venezuela, 1922)

El comercio petrolero entre ambas regiones, el norte y el sur de nuestro Continente, debe adquirir la mayor relevancia. En la actualidad, según la OLADE, el comercio energético favorece a los EE.UU duplicando las exportaciones entre ambas regiones, siendo mayoritariamente las ventas de energía y sus productos las principales.

El flujo comercial mayoritario de EE.UU es con México, Colombia y Brasil. Venezuela en cuanto a productos energéticos se refiere, sorpresivamente, está en el cuarto lugar, según el organismo, y se realiza de la siguiente forma: “México (34%); Brasil (15%); Colombia (14%) y Venezuela (13%)”.

Venezuela debe recuperar y ampliar sus mercados petroleros naturales para sus exportaciones, tal y como lo fue en el pasado. Venezuela debe ser el primer país petrolero de América y uno de los primeros en el mundo, no en reservas únicamente, sino en producción y diversificación; tecnología y transparencia; seriedad y responsabilidad; visión gerencial y estratégica del negocio de alto nivel; formación y experiencia de sus Recursos Humanos.

El Caribe por su historia, por su presente y su futuro, es un área vital para nuestro continente, y debe preservarse para el progreso material de nuestros pueblos, y ser un escenario de convivencia, desarrollo, prosperidad, conservación del ambiente, libertad, seguridad y democracia para todos.

jfd599@gmail.com

(Tomado de El Universal, 21/09/2025)

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