José Félix Díaz Bermúdez
(Imagen principal Ruhollah Jomeini, ex líder supremo de Irán)
Luego de haberse producido en siglo XX dos grandes Guerras Mundiales y conocido en nuestra época los peores sistemas de opresión política; luego de los graves conflictos suscitados durante la llamada “Guerra Fría”; luego conocerse el rigor de dictaduras totalitarias, fundamentalistas y populistas en Asia, en Europa, en África y en América; luego de observar el mundo la descomposición extrema de sociedades sumidas en la peor de las miserias materiales y morales: el caos, la delincuencia, la intolerancia, la corrupción, la arbitrariedad, no queda otra aspiración sino que los pueblos cambien, despierten, reflexionen, se reivindiquen, se dispongan a recomponerse a sí mismos, y que surjan liderazgos auténticos, transformadores, renovadores; liderazgos de bien, unificadores e inspiradores de justicia y democracia, de derecho y libertad, de saber y de progreso.
(Inicios de la Revolución Islámica, 1979)

El liderazgo de este tiempo debe ser cada vez más un liderazgo responsable: que asuma riesgos, que comprenda lo que hay que transformar, que interprete el tiempo y las realidades del ahora y del futuro y las exigencias que se profundizan cada vez en una sociedad informada, deliberante, cuestionadora, participativa, en una sociedad que exige cambios, que piensa, interpreta, cuestiona y se organiza y que, además, se comunica como nunca antes en la historia y que reclama masiva y contundentemente los derechos que se les niegan.
(Imagen alegórica del Sha de Irán, DW)

Observar a la sociedad iraní movilizada por los comerciantes, los trabajadores, los estudiantes, las mujeres contra el régimen islámico, estimulados por el grave deterioro de la economía del país, recibiendo por respuesta la opresión más salvaje que ha generado, según estimaciones, más de 30 mil personas fallecidas en las últimas semanas, hace ver la naturaleza de un régimen ajeno a cualquier principio de respeto a la dignidad humana; insensible ante las urgencias de los cambios; incapaz de transformarse a sí mismo, y que responde a un sistema de dominación política, social y religiosa que ha superado más de 40 años, y ahora formalmente condenado por el Consejo de Derechos del Hombre de las Naciones Unidas.
(Mahsa Amini, mujer iraní víctima del régimen iraní fallecida en el Kasra Hospital, el 16 de septiembre del 2022, lo que motivó grandes protestas ciudadanas)

Organizaciones especializadas en el tema de los Derechos Humanos como Human Rights Watch señalan en el caso de Irán que en los últimos meses se han producido miles de detenciones masivas, persecuciones y encarcelamientos de hombres, de mujeres, de grupos étnicos, disidentes políticos y otros, ante lo cual se exacerba la manifestación popular extendida en todo el país y que ha logrado alcanzar el control de zonas en diversas ciudades.
(Jomeini, en los días iniciales de su regreso a Irán)

La implementación de la pena de muerte; detenciones arbitrarias y juicios sin el debido proceso; la tortura; los malos tratos; las desapariciones forzadas, constituye la respuesta que ese gobierno ofrece a sus ciudadanos, según todos los informes.
A tal extremo llega el régimen de Irán a comprometer, sin apoyo popular, la paz nacional, regional y mundial, que está a las puertas de desencadenar un conflicto armado sin precedentes, una guerra regional de proporciones incalculables, sin argumentos válidos que justifiquen sus acciones cada vez más condenadas e inadmisibles por representar, tal y como lo califican organismos internacionales, crímenes contra la humanidad que se denuncian a pesar de los impedimentos comunicacionales que han establecido en el país y que deben ser juzgados y sancionados por los tribunales competentes.
(Acto multitudinario en Munich
(Acto multitudianario durante la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich el 14 de febrero de 2026 en Múnich, Alemania, foto Hannes Magerstaedt/Getty ).

Recientemente, en el marco de una jornada denominada “Día de Acción Global”, celebrada en distintas ciudades del mundo y, en particular, en Munich, Alemania, y en Toronto, Canadá también, entre otras, con la presencia en la primera de 250.000 y en la segunda de 350.000 personas, respectivamente, se proclamó el deseo de cambio del régimen y el regreso de Irán a un sistema democrático, conforme a sus valores, tal y como lo señaló el heredero al trono, el príncipe Reza Pahlavi, el cual cuenta con amplio apoyo popular. “Estoy aquí para garantizar una transición hacia un futuro democrático y laico”, indicó, y al mismo tiempo, reclamó el apoyo de las democracias mundiales a favor de la causa del pueblo de iraní para dar término al mandato de los ayatolás.
La llamada “Revolución Islámica” se implantó en el año de 1979, y se caracteriza por ser un régimen teocrático que ejerce su autoridad sobre todas las instituciones y limita severamente todas las formas de libertad individual, ciudadana y política.
En virtud de lo anterior y otros hechos determinantes, todo parece indicar que el régimen de los ayatolás está llegando a su fin salvo que lo sustente una mayor represión, una mayor violencia, una mayor persecución dictatorial contrariando de esa manera la voluntad del pueblo iraní que bien merece, por sí mismo, escoger su destino libremente y en paz.
(Tomado del diario El Universal, 01/03/2026)





Esta entrada tiene 2 comentarios
Las verdades que dices, las que asomas y otras que sugieres son claras
Excelente
Gracias por compartir tu talento y conocimientos de lo que acontece en el mundo.
El mejor