
Sin duda alguna en nuestros tiempos la lectura se ha convertido en parte de los hábitos que tiene el ser humano ,la misma es fundamental ya que incrementa la comprensión lectora, potencia las habilidades escritas y orales, desarrolla la imaginación y el pensamiento lógico, crea lectores críticos capaces de analizar y cuestionar lo que leen, amplía el vocabulario y mejora la ortografía, entre otros beneficios. .Muchas personas leen porque se les hace necesario para sus estudios y trabajo pero esta cuando se hace para fines de recreación y terapia puede ser muy enriquecedora, las emociones emergen espontáneamente cuando leemos por placer sentimos como nuestro cuerpo se relaja y nuestra alma encuentra quietud y paz. La lectura es considerada como la fuente de todo saber con ella podemos tener conocimiento e información de variados temas , que en este mundo tan cambiante suelen ser necesarios para el avance y bienestar de nuestras vidas. El hábito lector se debe inculcar desde niños los padres son en gran parte los responsables de crear este hábito en ellos, para esto deben de ser creativos y estimular su imaginación, aparte los padres lectores son fieles ejemplos para inducir a sus hijos en la lectura , no hay nada que convenza más que el ejemplo. En el contexto actual de la desinformación y los algoritmos, leer se ha convertido en un acto de resistencia. La lectura de largo aliento nos entrena para manejar la ambigüedad y el matiz, habilidades que se pierden en el blanco y negro de las redes sociales. La importancia de la lectura reside en que nos dota de un vocabulario propio. Sin palabras suficientes para nombrar nuestras emociones o la realidad que nos rodea, somos prisioneros de las ideas de otros. Leer nos da las herramientas lingüísticas para pensar por nuestra cuenta y, por lo tanto, para ser verdaderamente libres. Leer es un acto de autocuidado radical y de crecimiento estratégico. Es el combustible que alimenta la curiosidad, el antídoto contra la soledad y la herramienta más democrática para el ascenso social y personal. Al final del día, leer no se trata solo de acumular información, sino de transformar quiénes somos y cómo percibimos el mundo.




